A veces, cuando pretendemos hacer el bien, lo hacemos mal
cuando creemos en la felicidad, todo se vuelve oscuridad,
cuando creemos trascender el mundo, todo se vuelve banal.
Cometemos errores por amor, pretendemos ser sabios
y no somos mas que ilusos patanes y necios,
nos tornamos oscuros y malignos, egoístas y egocéntricos,
La autocompasión se torna amarga como bilis, negra como hiel.
He bebido de tus labios, jugosos, dulces como la miel,
pero mi conciencia los ha tornado ácidos,
el recuerdo de tu inocencia aprisiona el alma de este pecador,
la memoria de aquel día contigo se torna horrible pesadilla.
El reflejo deforme y monstruoso en el espejo del tocador,
muestra la esencia de esa oscura y patética criaturilla
en la que me he convertido por jugar contigo
y que solo a conseguido quedar a solas.
No quieres estar mas conmigo,
después de venir te has ido como las olas
en el mar del desengaño, del dolor
donde has comprendido que existe el falso amor.
Donde cada cual paga los errores con despedidas
y los desgarrones del corazón abren viejas heridas.